Insistir y persistir…

Deseo y anhelo tantas cosas en la vida… Algunas parecen sueños inalcanzables, como estrellas que destellan en lo más lejano… Otras, aún imagino en las mil posibilidades para lograrlas.

Nunca he perdido la esperanza, jamás la fe se me va de las manos… Pero confieso que hay días en que mi equipaje me parece más pesado y la sonrisa se transforma en sólo una mueca…

Insistir, persistir y perseverar… Es lo que queda en éste viaje llamado ¡VIDA!

– Perla Pulido M –

15/Mayo/2017

http://www.nostalgiasdelalma.com

“Orgullo mutuo”

Ésta vez escribiré sobre algo que durante mucho tiempo me ronda en la mente, algo difícil de entender de explicar y sentir. “El orgullo“…

Pero no me refiero al orgullo manifestado como soberbia, sino al orgullo que significa admiración y valoración en una relación de pareja.

Hace poco tiempo tuve una discusión, o mejor dicho diálogo sobre éste tema, el cual intentaba explicarle a alguien y terminé por darme cuenta que quizás no estaba siendo lo bastante clara o que nuestros conceptos son distintos; eso fue lo que me llevó a decidir hablar sobre éste tema.

Los ingredientes para que una relación de pareja prospere y funcione satisfactoriamente, son diversos y variados. Confianza, respeto, apoyo, amistad, admiración, intimidad (física y emocional), compañerismo, comunicación, obviamente amor, etc.

Es claro que el orgullo y admiración, comienzan por uno mismo, es algo que está directamente relacionado con la autoestima; confianza en sí mismo, seguridad, determinación, amor propio.

Cuando tu autoestima está bien cimentada, es difícil que te afecten los comentarios negativos, ya que sabes el valor que tienes, por lo que no permites que las “malas vibras” o envidias influyan en tu manera de ser o de actuar.

Empieza por amarte a ti mismo

Cuando tenemos una relación de pareja, en ocasiones no logramos notar los pequeños logros o triunfos de esa persona, pero no es porque le restemos importancia, sino que tal vez nos hemos acostumbrado a ver las cualidades que posee… Al ignorar esto demostramos indiferencia, hacia el otro, porque nos limitamos a observar otras cualidades, ya sean físicas o mentales.

Es muy importante que le hagamos saber a esa persona lo orgullosos que estamos de él o ella, no sólo por quien es, también por los logros grandes o pequeños, pero que son significativos en su vida… Todos necesitamos esa palmadita en la espalda que nos diga “lo estás haciendo muy bien, me siento orgulloso (a) de ti”.

No me refiero a que todo el tiempo nos alaben o hasta quieran poner una estatua en nuestro honor; ya que eso parecería adulación y podría hacernos hasta dudar y creer que esa persona sólo nos admira porque nos ama… Me refiero a ese orgullo que más que dicho es demostrado, esa admiración que nos hace creer un poco más en nosotros mismos, que nos motiva y alienta. 

Tener a una pareja que sea parte de nuestros logros, no es únicamente quien escucha pasivamente nuestros relatos sobre algún logro obtenido; es tener un cómplice, un compañero, alguien que con tan sólo mirarnos, nos demuestre admiración.

Puedo decir que hace tiempo existió en mi vida alguien así, que se sentía orgulloso por las cosas que yo iba logrando, que lo expresaba y casi me presumía cuando salíamos tomados de la mano… Mis éxitos los hacía suyos y me impulsaba muchísimo para hacer lo que yo amaba. Él me motivó para hacer lo que ahora tanto amo, que es escribir… En fin esa persona ya no está en mi vida por diferentes circunstancias y porque faltaron más cosas en la relación. Pero le agradezco la gran lección de vida que me dejó.

A veces, en ciertas relaciones existe el ego, que no permite aceptar que la otra persona esté triunfando, por lo que él o ella intentan sabotear a su pareja, haciédola sentir inferior o dudar de sus capacidades. Ese ego tiene que ver con los principios, valores y cultura en la que nos hemos desarrollado… El machismo es uno de los motivos más vistos en países occidentales; erróneamente se cree que la mujer no puede ser superior al hombre… ¡Absurda equivocación!

Hombres y mujeres tenemos capacidades y cualidades que nos ayudan a lograr nuestras metas, no tiene nada que ver él género, son sólo tabúes que frenan el éxito de los demás.

¡Siéntete orgulloso (a) de tu pareja! Hazle sentir que sus logros son también tuyos, jamás menosprecies sus virtudes. Puedes incluso premiarla cuando ha obtenido algo por lo que se ha esforzado; con cualquier detalle, una nota, un obsequio, una cena especial, etc… Se su cómplice y sobre todo su amigo (a). Que sienta que va acompañada y eso la fortalezca, que se dé cuenta que un tropiezo es sólo una pequeña piedra que tendrá que esquivar en el camino.  

En una relación de pareja, siempre es posible aprender, ya sea uno del otro o de las cosas que los rodean; ese pequeño mundo que ahora les pertenece a ambos. 

Siempre y por sobre todas las cosas, siéntanse orgullosos uno del otro.

Perla Pulido M.

14/Mayo/2017

Licenciada en Psicología. Egresada de la UNAM.


“Equivocación del amor”

Hace ya algún tiempo que no escribo, por cuestiones de tiempo, ya que he estado dedicándome más a la poesía y diversas actividades.

En ésta ocasión tocaré un tema con distintas matices y de un profundo significado. EL DESAMOR.

Me centraré en el amor equivocado, aquel que creemos y estamos seguros que es amor; cuando en realidad es algo muy distinto.

Absolutamente todos en la vida hemos pasado por una decepción amorosa, si no fuera así no existirían tantos compositores, poetas, escritores, etc. Quizás el desamor es la mayor fuente de inspiración de muchos de nosotros.

¿Por qué nos equivocamos al enamorarnos? 

Una pregunta realmente difícil… Es tan fácil ilusionarse, creer que hemos encontrado a la persona indicada, principalmente al inicio de una relación; ya que todo parece “perfecto”… Detalles, palabras dulces, promesas, planes a futuro, ilusiones… Es entonces cuando la mente comienza a imaginar y soñar demasiado. 

Pero… ¿Cómo no hacerlo? si estamos viviendo el amor en plenitud, si sentimos que la vida nos da una nueva oportunidad.

Aquí surge otra gran pregunta:

¿Es amor, ilusión o enamoramiento?

La etapa del enamoramiento, como muchos científicos lo han dicho, no supera los cuatro años, después de ese tiempo, si aún sientes algo intenso por tu pareja, puedes estar seguro que es amor.

La ilusión es algo pasajero, puede durar de seis meses a un año, es básicamente atracción por una persona, ya sea física, mental, espiritual, etc. Una vez que el tiempo transcurre, ese sentimiento se transforma y perdemos el interés.

En la vida nos equivocaremos muchas veces, porque saber diferenciar el amor verdadero, no es nada fácil; quizás a lo largo de tu vida nunca sepas si amaste o te amaron de verdad; aún así, podemos aprender a distinguir ciertas señales, para evitar equivocarnos tan frecuentemente.

– Si tu pareja, tiene poco tiempo para ti y no demuestra el mismo interés que tú, tal vez no sea la persona indicada.

– Si discuten constantemente y transcurren días para solucionar las diferencias, o alguno de los dos es quien siempre busca resolver el problema; es claro que el amor en ambas partes no es el mismo.

– Si te sientes inseguro con tu pareja, porque crees que es superior a ti, en algún aspecto, o esa persona te humilla, en distintas circunstancias; definitivamente no es amor, sino una necesidad de aceptación. Esa relación a largo plazo, será destructiva.

– Si pasas todo tu tiempo libre con tu pareja, has dejado de lado actividades que te resultaban placenteras, o te has alejado de amistades o de la propia familia. No es amor, sino apego o coodependencia.

Existen infinidad de señales para identificar cuando estamos equivocándonos con una persona; las que mencioné son sólo algunas, pero sólo quien está pasando por dicha situación, sabrá identificar, cuando es amor o no.
Nadie es experto en el tema, todos pasamos por desilusiones, en las que incluso juramos que jamás volveremos a enamorarnos, pero el amor llega, de forma inesperada, sin buscarlo, sin perseguirlo.
Después de una decepción amorosa, volver a creer y confiar, se vuelve una tarea casi imposible… Aún así y pese al dolor ocasionado, no debemos cerrar las puertas al amor, ya que estaremos perdiendo la oportunidad de conocer a la persona indicada.
Tras una ruptura amorosa, la vida nos parece triste, sin sentido. Todo lleva tiempo y al cabo de los meses o tal vez años,  el dolor se transforma, cuando eres capaz de recordar a esa persona, sin que te cause dolor, lo has superado. 

El desamor, puede perjudicarnos seriamente, cuando no procesamos de manera correcta esa pérdida; es necesario dejar ir a quien no supo amarnos, para dar paso a un nuevo ciclo. Cerrar ese capítulo será la única manera de dar comienzo a uno nuevo.

Perla Pulido M.

26/Abril/2017
Licenciada en Psicología. Egresada de la UNAM.

“Esperanza”… ¡Palabra mágica!

¡Hola, mi gente bella!

En ésta ocasión les escribiré sobre un tema, que está presente en la vida de todos y cada uno de nosotros: “La esperanza”.

¿Qué es la esperanza?

El diccionario de la lengua española, nos da el siguiente significado:

“Estado de ánimo que surge, cuando se presenta como alcanzable lo que se desea”

Esto significa que si deseamos algo y sabemos o creemos que será posible lograrlo, surge un cambio en nuestro estado de ánimo, de manera positiva.

Todos alguna vez hemos esperado algo; conseguir un empleo, terminar una carrera, una mejor posición económica o social, lograr una meta, la llamada o mensaje de alguien, volver a ver a algún ser querido, superar una enfermedad, etc.

Cada persona vive a través de sus propias esperanzas, es lo que nos mantiene a flote; una luz que por las mañanas nos hace sonreír, ese motivo que nos da fuerza.

Existe una frase famosa:

“La esperanza, es lo último que muere”

¡Cuánta verdad, centrada en ésta frase! 

¿Qué sería de la vida sin esperanza? ¿Podríamos ser realmente felices, sin una meta o un sueño que nos motive? ¿Existe alguien que pueda vivir sin esperanzas?

He escuchado personas decir:

 “Ya no espero nada de la vida” 

Con asombro y tristeza, miro a los ojos a ese ser que es capaz de vivir sin esperanza y lo único que logro decir es: 

“Todos esperamos algo en la vida”

Tal vez sí, tal vez no… No lo sé con certeza, en mi opinión aquel que ha perdido cualquier esperanza, es alguien que perdió también el sentido de la vida.

Para mí la esperanza es una ilusión, real, tangible, alcanzable ¡Un sueño posible!

Es luchar por lo que se desea, soltar las cadenas, es saber que cuando se quiere, todo es posible, es vivir motivado (a) y no perder la fe.

Pero así como existe la esperanza, encontramos su opuesto: “La desesperanza”.

Una palabra con un significado contrario y así como mantenemos la esperanza de algo en la vida, también hemos atravesado en determinado momento o justo ahora, estamos padeciendo la terrible desesperanza. 

Pérdida de un ser amado (fallecimiento) una ruptura amorosa, rompimiento de una amistad, despido laboral, una enfermedad terminal, etc.

Vivir a través de la desesperanza, lleva inevitablemente a un estado de ánimo depresivo, desgano, apatía, pérdida de apetito, poco o nulo interés por actividades placenteras, etc. Es ver una nube gris a nuestro alrededor y sentir que la vida ha perdido significado; es aferrarse a imposibles y negar la realidad, es querer escapar a un lugar donde el dolor y la tristeza dejen de existir.

Tal vez el motivo de tal desesperanza sea imposible de cambiar, pero lo que sí es posible es recuperar la fe, la sonrisa… ¡Las ganas de vivir! 

Todo lleva tiempo, lo necesario para sanar, cualquier pérdida necesita su propio duelo. Una vez que el tiempo transcurre, el panorama luce diferente y aunque tal vez nos parezca imposible (en el momento en que lo vivimos) ¡No lo es!. 

Siempre es posible continuar, trazar un nuevo camino, volver a enamorarse, dejar ir a ese ser amado, plantearse nuevas metas…

¡Siempre, siempre, por difícil que parezca; es posible recuperar la esperanza!

Si sientes que no puedes lograrlo, busca ayuda, de un familiar, un amigo, grupos de autoayuda, o si es necesario ayuda profesional.

“Es más fuerte quien reconoce que necesita ayuda, que aquel que cree ser capaz de lograrlo por sí solo”

¡No caigas en la desesperanza, no pierdas la fe, porque solamente TÚ eres dueño de tu futuro!.

Perla Pulido M.

14/Marzo/2017

Licenciada en Psicología. Egresada de la UNAM.

“Ráfaga de brisa fresca”

Fuiste una bella casualidad en mi camino,tenue luz que encendía los latidos, un suspiro que se escapó sin sentirlo.

Fuiste ráfaga de brisa fresca, recordándome la belleza sutil, de los encuentros inesperados.

Eres el dulce recuerdo, de un tiempo breve…

Guardo tu voz, tu esencia, que me recuerda, que existe un después, aún cuando no hay esperanzas.

*Perla Pulido M*

Les comparto uno de mis escritos, que pueden encontrar en mi página de facebook: “Nostalgias del alma”.

https://www.facebook.com/nostalgiasdelalma/
¡Pasen un hermoso fin de semana! 😉

“Es mejor sorprenderse, que decepcionarse”

En definitiva, todos alguna vez hemos pasado por una decepción, y no me refiero únicamente en el aspecto amoroso; sino con algún familiar, amistad o conocido.

Puedo decir que lo he vivido en carne propia y es una situación, no sólo desagradable, también triste, que puede afectar tu estado de ánimo e incluso perjudicar tu autoestima; principalmente, cuando esa persona, tiene un significado importante en tu vida.

Generalmente, esto sucede, cuando das demasiado de ti y esperas que sea recíproco; que la persona por quien estás haciendo algo, con algún detalle (material o simbólico), escuchándolo, apoyándolo; o hasta dejando de lado cosas importantes para ti, por el hecho de satisfacer y cumplir sus expectativas; muestre el mismo interés y apoyo que tú ofreces.

Es ahí cuando nos enfrentamos con la realidad:

¡No estamos siendo comprendidos! 

O por lo menos, eso es lo que creemos.

Nos hacemos infinidad de preguntas:

  • – ¿No le interesa mi amistad?
  • – ¿Ya no me ama?
  • – ¿Por qué siempre hay alguien, o algo más importante que yo?

A veces nos volvemos incluso, un tanto paranóicos:

  • – ¿Por qué todos me rechazan?

Es en ese momento cuando sentimos, que no somos prioridad, para esa persona por quien tanto damos; nos aislamos, convertiéndonos en personas resentidas, “hurañas”, poco sociables, con una autoestima escaza.

Aquí es cuando conviene hacer un alto en el camino y analizar los motivos que nos hacen sentirnos de ésta manera.
En primer lugar, es necesario darnos cuenta que esperar que la otra persona sea como nosotros:

 ¡Es un grave error! 

Por la sencilla razón de que la otra persona:

¡No es tú! 

No pensará como tú, no actuará como tú y no dará lo mismo que tú; por lo que tus expectativas deben comenzar a cambiar.

Aquí aplica la frase con la que doy título a ésta entrada:

“Es mejor sorprenderse, que decepcionarse”

¿A qué me refiero?

  1. – No esperes tanto de los demás, de ésta manera las decepciones serán menores, cada vez que alguien no es como tú pensabas. 
  2. – Valórate más y no intentes agradar a todo el mundo, te desgastarás e irás perdiendo tu identidad, dejándote en último lugar.
  3. -Haz las cosas de manera desinteresada, sin esperar nada a cambio y sólo cuando de verdad desees hacerlo, no por obligación.
  4. Cuando dejas de esperar, es cuando comienzas a recibir, la gente, por lo general, demuestra más interés cuando no se siente acosada a abrumada.

Generalmente, cuando una persona busca constantemente la aceptación de los demás, es alguien con poca autoestima; que sin duda se sentirá decepcionada frecuentemente, esto provocará un daño emocional y físico; en casos extremos, buscará la manera de tomar represalias y en el camino, perderá relaciones importantes.

Cuando eres una persona detallista ( como es mi caso) difícilmente, dejarás de serlo, pero es importante que pongas en prioridad, a las personas que sabes que estarán contigo cuando lo necesites y puedes contar con ellos.

Cuando des o hagas algo por alguien, hazlo desinteresadamente, todos sabemos que por amabilidad y educación, esperamos que se nos agradezca; pero si no es así, no te sientas ofendido (a), quizás sólo te estás encontrando con alguien poco expresivo o que le cuesta decir “gracias”, pero eso no significa que no agradezca lo que haces por él o ella… Pero si definitivamente, esa persona nunca te agradece lo que haces o el hecho de que estés ahí, te sugiero que tomes distancia y no pierdas el tiempo con alguien que no te aprecia.

En algún momento todos nos sentiremos decepcionados de alguien, pero si le restas importancia y sabes el valor que tienes; créeme, la decepción será sólo algo pasajero.

Y tú ¿alguna vez te has sentido decepcionado de alguien?

Perla Pulido M.

01/Marzo/2017

Licenciada en Psicología. Egresada de la UNAM.

“Calles vacías”

Calles vacías, no encuentro tu rostro, se pierden las horas de un tiempo que no compartimos.

Eternos parecen los días, la lejanía de tu voz, de nuestros momentos…

Me alejo impaciente, el miedo me aturde…

Dirijo mis pasos hacia una nueva dirección, lejos de la soledad, que pesa constantemente.
*Perla Pulido M*

Les comparto uno de mis escritos, pueden encontrarme en:
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"El futuro pertenece, a los que creen en la belleza de sus sueños" (Eleonor Roosevelt)

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